Quizá sea hora de retomar el camino, de volver a luchar por esos sueños de ser un Economista de verdad, de regresar a la academia y tener una vida más ordenada, en la que se luche constantemente por grandes sueños. A veces el desespero, la rabia, la impotencia se apoderan de mi, incluso he pensado en tirar la toalla y dejar este mundo de sufrimiento, sangre, sudor y lágrimas, pero al mismo tiempo siento que esa es la salida de los cobardes, y eso jamás, me podrè haber equivocado, podràn quedar heridas del pasado sin sanar, pero jamás eso jamás.
Aunque me haya equivocado muchas veces, debo regresar por la senda que dejè abandonada y volver a luchar por esos ideales a los cuales jamás renunciaré, por esos errores me llegaron a decir que era un gran fracasado, pero le demostraré a ese sujeto que jamás soy ni seré un fracasado, ese será mi reto, trabajar con mucho ahínco para nunca en la vida ser un fracasado más, o alguien sin sueños e ilusiones.
Gracias a la oportunidad que me dieron de ingresar a Sadinsa he podido detectar todas estas cosas en mi vida, aunque al principio estuve a punto de cometer otra vez el mismo error, sin embargo la paciencia de mi jefe y quizá la voluntad divina impidieron que otra vez saliera por la puerta de atrás y completara otra mala racha. Golpe tras golpe se aprende, se reconoce y se identifica los errores y se interiorizan sus experiencias y aprendizajes para no volver a reincidir en esas faltas.
Quizá los errores que cometí hagan que no me suban el sueldo, y que quede con una mala evaluación de desempeño del año. Empero, es un reto para el próximo período no volver a cometer esa clase de faltas y trabajar con mucho ahínco y dedicación. En fin, ese será el costo que debo asumir por no trabajar a tiempo sobre esas falencias.
Resumen de errores
1. Creer que me las sé todas
2. No buscar ayuda cuando se requiere
3. No definir prioridades
4. Timidez excesiva, miedo social
5. Descuido con mis cosas personales (si no las hago yo, absolutamente nadie las hará por mí)
6. Descuido de la oración, vida interior y espiritual y mi responsabilidad con Dios
Un poquito de esfuerzo, dedicación de tiempo para hacer mis cosas y confianza en mí mismo serían la solución perfecta, y fundamental acudir a la oración y a espacios espirituales para evitar errores como el cometido el 13 de marzo!, que mal ¿Dónde quedó toda la formación recibida y el sentido común? Aún estoy asumiendo las consecuencias de esa metida de pata, y quiera Dios que no tenga efectos más graves, o represente algo de lo que más tarde me vaya a arrepentir.
Ahora..., es tiempo de sanar las heridas y a retomar el camino, volver a la esencia y los sueños y retos por cumplir, amén!